El viejo del Muelle IV

 


El viejo del Muelle.. El misterio del joven aprendiz II

Mientras guardaba los aparejos, pensaba. ¿Qué le paso a este muchacho? El joven marinero misterioso. No podía dejar de pensar en la actitud de Elías, que se fue sin terminar la historia. Mi terapeuta, siempre me dice que debo cerrar todos los círculos que quedan abiertos. Normalmente, son ellos los causantes de algunas angustias y ansiedades. Si, es posible. Luego pensé en Ceballos, mi psicólogo. Hablando de la ansiedad social. De sus implicancias y alcances. Brindándome información para que pueda entender los síntomas que llevé a su consultorio. Recordé que cuando uno no puede afrontar una acción, se disparan los mecanismos de defensa que funcionan como amortiguadores de sensaciones displacenteras y que solemos utilizar para salir del paso en forma airosa. Creo que las llamaba conductas de búsqueda de seguridad. Son buenas estrategias, pero a la larga terminan por perjudicar lo que más añoramos: ser uno mismo, imperfecto pero saludable. Luego pensé en su infancia, la del "peque"; de que manera habrá navegado ese momento. El amor de sus padres. ¿Habrá tenido padres?, ¿Será huérfano? ¿Cómo llego al barco? Bueno, si mañana no llueve volveré a encontrarme con Elías, a ver como termina esta historia. Ya ven la lluvia de preguntas que surgen por no poder cerrar una historia, lo mismo sucede con una situación trunca que hayamos vivido. Ansiedad y angustia, surge en forma espontánea, aunque sea en mínimas dosis.  

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